"Design Thinking" para la vida, un modelo de ingeniería personal para el éxito

No existe tal cosa como llegar tarde a nuestro futuro pues todos vamos a ritmos distintos

Del Link: Self Made Man Sheila Kay Mcintyre.

Cuando somos niños todos nos preguntamos ¿Qué voy a hacer cuando crezca? Sin saberlo, este es el primer acercamiento al modelo de ingeniería personal. En más de una ocasión nos cuestionamos si lo que hacemos nos llevará a donde queremos estar.

Si la respuesta provoca cierta frustración tal vez es debido a que hay una fuerte sensación de que las decisiones que tomamos no son las mejores, o no estamos seguros de hacia dónde vamos.

Son las creencias disfuncionales, mitos que creamos, lo que detienen nuestro camino para alcanzar el diseño de vida que deseamos. Las opiniones que construimos sobre la naturaleza del mundo y de las personas que nos rodean son las que nos deprimen, las que obstruyen nuestro camino al liderazgo.

Un par de profesores en la Universidad de Stanford – Bill Burnet y Dave Evans– especialistas en Psicología Positiva, desarrollaron una metodología especializada que permite diseñar un esquema de vida personal a partir de un modelo de ingeniería que tiene como punto de inicio la "pasión".

Lo relevante es que sólo 20% de la población es capaz de identificar una pasión, sólo 2 de cada 10 personas identifican qué les fascina y les motiva cada día. El resto tiene muchas cosas que les emocionan o no definen algo en particular.

La metodología del modelo primeramente identifica un Canal de Flujo, (como lo nombraron Bill y Dave) que permite encontrar el ritmo adecuado entre nuestras habilidades y los retos a los que nos enfrentamos, para dirigirse a la felicidad.

¿Increíble no? Algo así como lo que los economistas llamamos el Óptimo de Pareto, el proceso para tomar decisiones correctas mediante la Recolección de datos y la Creación de información– tiene que ver con las experiencias y los insumos que se obtiene del día a día– Simplificar – esto es remover aquello con lo que no te identificas– Seleccionar para Dejar ir – es conservar lo más importante – y Avanzar.

(Gráfico. Canal de flujo )

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El diseño de producto no significa nada más que asociarlo a un propósito con sentido. En teoría suena muy bien pero, ¿cómo es posible?

Si vas muy rápido, desacelera el ritmo.

Para lograr un proceso exitoso es necesario "Conectar los puntos", esto consiste básicamente en darle respuesta a las preguntas: "¿Quién eres?, ¿En qué crees? y ¿Qué haces?"

El cerebro consume alrededor de 500 calorías diarias al pensar y tomar decisiones, por lo que decidir en qué vale la pena gastar energía es un factor esencial para alcanzar nuestras metas.

Es importante pensar en términos de ingeniería porque a lo que enfocamos mayor atención es lo que consume más energía y nos desgasta más rápido. Este pensamiento estratégico nos ayuda a seleccionar las cargas innecesarias con el fin de superar los retos del pasado y el presente.

Algo igual de importante es identificar lo que el profesor Burnett ha nombrado como "Problemas de Gravedad"; aquellos que no son accionables y que en realidad no son verdaderos problemas, más bien circunstancias que están fuera de nuestro control, externalidades negativas.

Al identificar las situaciones gravitacionales en nuestra vida, podremos evitar caer en agujeros negros y así daremos ese primer paso hacia el "Diseño pensado" aplicado a la vida.

En este proceso de "Design thinking" se integran diversas etapas Aceptar, Definir, Idear, Crear un Prototipo y Evaluar. Aceptar es reconocer lo que las personas necesitan, lo que nosotros necesitamos y lo que el mundo necesita. Definir es procesar las grandes cantidades de información que adquirimos diariamente con el fin de simplificar, para entonces, crear nuestro futuro mediante la Idealización, es decir, crearnos un prototipo a partir de las historias y experiencias de otras personas, y por último auto evaluarnos constantemente desde nuestro estado emocional e intelectual.

Al mantenernos expuestos a nuevas experiencias y conocimientos, ponemos a prueba nuestras aspiraciones, renovamos energía y así nos permitimos mantenernos "en forma" para llegar con energía suficiente a nuestras metas e íntegros al futuro para alcanzar nuestro objetivo.

Pero no estamos hablando de tiempo o velocidad, sino de elegir correctamente para evolucionar hasta llegar a ser la mejor versión de nosotros mismos. No existe tal cosa como llegar tarde a nuestro futuro, pues todos vamos a ritmos distintos. Replantear es completamente válido porque empezar de nuevo, siempre es una opción.

Columnista: Brenda Odeth Lemus V.